viernes, 20 de junio de 2008

La búsqueda

Aprovechando esta época en la que afortunademente no hay grandes novedades quería aprovechar para comentar algo. Hay una etapa previa en este tema del embarazo que es de vital importancia. Un asuntillo que aparentemente no debería de traer problemas y debería de ser bastante gratificante, pero que realmente se puede convertir en tu peor pesadilla... ¡la búsqueda!
Lo normal es hablarlo con tu pareja (aunque ya sabemos todos que no siempre se hace así), comentarlo de vez en cuando, hacer planes a la larga.... Se supone que este es el proceso normal y me parece bien, porque así te vas haciendo a la idea del lío donde te vas a meter. Pero de repente llega un día en el que decidís que "a partir de ahora" vais a empezar a buscar.

No sé si le habrá pasado a más gente, pero yo pensaba que esto era mucho más fácil. Vamos a ver... ¿cuantas veces has oído el caso de madre soltera que se quedo embarazada cuando tenía X (sustituyase X por edad temprana) teniendo sexo un vez, casi sin darse cuenta y de refilón? Es decir, que el tener hijos es sencillo, solo hay que decidir cuando y ya está... pues no, no está. No basta con mentalizarse, no basta con estar decidido a ser papá, no basta con tener sexo...

El primer mes intentándolo sin conseguir quedaros embarazados no le das demasiada importancia: "Hombre... nos acabamos de poner..." pero cuando ves que pasan los meses y no os quedáis embarazados te lo empiezas a tomar más en serio. Otro inconveniente es que el fracaso es irrefutable, porque cada 28 días (aproximadamente) te recuerdan que este mes tampoco lo habéis conseguido.

Y llega el momento de hacer cábalas, mirar calendarios, buscar los días más fértiles... y entonces la búsqueda deja de ser tan divertida. No digo que el sexo no sea divertido, sino que pierde parte de la diversión. El saber que tales días supuestamente sois mas fértiles o que tales días prácticamente no hay posibilidades te condiciona un montón a la hora de tener sexo y realmente le quita parte del encanto, porque sin quererlo te ves "obligado", aunque os duela la cabeza, estéis cansados o cualquier otro motivo, pero sabes que no puedes dejar pasar ese día porque que tal vez mañana ya no valga...

Toda una presión, así es normal que nadie se quede embarazado. Además tu lo estás pasando mal, pero sabes que ella también lo está pasando mal y no lo podéis hablar para no preocuparla y ella no te dice nada para no preocuparte y te empiezas a comer más la cabeza... y más... y más... Y te preguntas:

-Oye... ¿y si soy estéril?

Si alguien me hubiera dicho hace un par de años que iba a estar agobiado pensando que pudiera ser estéril no me lo hubiera creído. Aunque bien pensado, si me hubiera dicho que ahora iba a estar esperando un hij@ tampoco me lo hubiera creído :) Pero eso es lo de menos, porque a ti todo te parece lógico y coherente y empiezas a comprender porqué nunca tuviste ningun "problema" con tus parejas anteriores a pesar de haber hecho bastante el inconsciente... porque eres estéril. Claro, todo encaja, por eso me llaman Mulilla... ¡¡las mulas son estériles!!

Este razonamiento estúpido a más no poder encaja perfectamente en tu cabeza según que momentos. No soy un gran fan de la serie, la verdad, pero esta escena ilustra perfectamente alguna de las tonterías que se te pasan por la cabeza:



Está claro que esa tensión no es buena y para algo debe influir, porque de repente, el día que menos lo esperas, completamente fuera de los días "buenos", después de venir de un fin de semana de juerga en un estado deplorable e incluso sin ganas de acertar porque saldríais de cuentas en los meses que no os gustaría... con todo en contra... ¡y acertáis! Es innegable que el sexo relaja, pero no es menos cierto que para el sexo... mejor estar relajados.

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